Ecuador será un país seguro, con un estado de derecho sólido que garantice justicia y paz para todos sus ciudadanos; un referente de la defensa de la libertad de expresión, el equilibrio de poderes y los principios democráticos. Un país moderno y competitivo, plenamente integrado en el uso de tecnologías avanzadas para impulsar la productividad y fomentar la innovación en todos los sectores. Con una economía abierta y dinámica; el sector privado liderará la generación de empleo de calidad, impulsando industrias de valor agregado que vayan más allá de la extracción de materiales. El país aprovechará su riqueza natural de manera sostenible; su ventaja competitiva, en horas de sol y ubicación geográfica, para la industria agrícola, el comercio y el intercambio de bienes y servicios. Un país que desarrolla su enorme potencial turístico, consolidando un desarrollo sostenible, diversificado y resiliente para el futuro.